Cada día perdemos al cariño por las cosas que eran nuestras y hasta al escuchar el alma llanera o el himno se nos arruga el corazón como si fuéramos exiliados, pero aún así lo sentimos viviendo en nuestra misma urbanización.
Quiero que me devuelvan la vida, el amor, ese no se que...que identificaba a todos y cada uno de nosotros, quiero que nos devuelvan el orgullo de ser venezolano, quiero que nos regresen la mirada perdida en una autopista vía morrocoy o el cabeceo en una camioneta de pasajeros...recostándose de un extraño.
Quiero de vuelta mi vida enamorándome de cada espacio o calles y disfrutando de la navidad, pendiente solo del día en que estarían listas las hallacas o las aceitunas rellenas...
Y no hablo de inflación o de seguridad...que no ha sido un baluarte de nuestra sociedad nunca... hablo de el derecho de escuchar a Dudamel y no verlo como instrumento político... hablo de ver ganar a la Vinotinto y no sentir que como en todos los regímenes totalitarios, se utilizan iconos para fortalecer un supuesto apoyo al nacionalismo y a nosotros...hablo del engaño que es ver como usan a nuestros hermanos venezolanos.
Quiero a mis amigos cerca y no una serie de imágenes de FaceBook o Hi5, quiero verlos reír en la misma mesa, y no escucharlos por el Skype o comprando tarjeticas telefónicas... no quiero ir a más despedidas o almuerzos de bienvenida a quienes vuelven derrotados por lo miserable que es ser un exiliado...quiero ver los juegos de mi hijo en vivo y no en fotos en la web...
No puedo decir que hablo por "el pueblo"... ni que el "pueblo" clama...pero si puedo decir que yo Henry Querales...Venezolano, nacido en La Pastora, hijo de Pastora y Víctor, hermano de Zoraida, Nancy, Víctor Alfredo, Mirla y Skarlett, padre de Henry Alexander y esposo de Lara... lo pido.
Pido por dios, que me devuelvan la vida..mi vida...la que me enseñaron a amar y la que aprendí a valorar...en un país que me dio la oportunidad de crecer y tener las oportunidades que me han hecho ser el hombre decente y honesto que hoy soy, aún con todas mi imperfecciones y errores.
Quiero de vuelta mi vida... y no es una petición ... es una exigencia.
Quiero de vuelta mi vida enamorándome de cada espacio o calles y disfrutando de la navidad, pendiente solo del día en que estarían listas las hallacas o las aceitunas rellenas...
Y no hablo de inflación o de seguridad...que no ha sido un baluarte de nuestra sociedad nunca... hablo de el derecho de escuchar a Dudamel y no verlo como instrumento político... hablo de ver ganar a la Vinotinto y no sentir que como en todos los regímenes totalitarios, se utilizan iconos para fortalecer un supuesto apoyo al nacionalismo y a nosotros...hablo del engaño que es ver como usan a nuestros hermanos venezolanos.
Quiero a mis amigos cerca y no una serie de imágenes de FaceBook o Hi5, quiero verlos reír en la misma mesa, y no escucharlos por el Skype o comprando tarjeticas telefónicas... no quiero ir a más despedidas o almuerzos de bienvenida a quienes vuelven derrotados por lo miserable que es ser un exiliado...quiero ver los juegos de mi hijo en vivo y no en fotos en la web...
No puedo decir que hablo por "el pueblo"... ni que el "pueblo" clama...pero si puedo decir que yo Henry Querales...Venezolano, nacido en La Pastora, hijo de Pastora y Víctor, hermano de Zoraida, Nancy, Víctor Alfredo, Mirla y Skarlett, padre de Henry Alexander y esposo de Lara... lo pido.
Pido por dios, que me devuelvan la vida..mi vida...la que me enseñaron a amar y la que aprendí a valorar...en un país que me dio la oportunidad de crecer y tener las oportunidades que me han hecho ser el hombre decente y honesto que hoy soy, aún con todas mi imperfecciones y errores.
Quiero de vuelta mi vida... y no es una petición ... es una exigencia.


